Es una Experiencia Detonante que propone aproximar a los estudiantes al territorio como una herramienta fundamental del proceso proyectual. A través de la observación, el recorrido y el registro del paisaje de La Polcura, los participantes explorarán cómo elementos cambiantes e intangibles —como el agua, el viento, la luz, las sombras, la topografía o las huellas del habitar— influyen y dialogan con la arquitectura. Mediante croquis, fotografías, videos y la construcción colectiva de módulos interpretativos, la actividad invita a reconocer el carácter dinámico del entorno y a reflexionar sobre la necesidad de diseñar desde una comprensión sensible y consciente del lugar. La experiencia se desarrollará entre charlas, instancias de creación y montaje efímero, promoviendo el aprendizaje colaborativo y el contacto directo con el paisaje como fuente de conocimiento e inspiración.












