Constanza Mena expone en Museo de la Solidaridad.
06 Jul 2011 | Noticias | 0 Comentarios
Ex Alumna inaugura exposición colectiva de arte contemporáneo emergente “Fisura”.
La exposición “Fisura” parte con una convocatoria abierta a creadores emergentes, artistas que desde las escuelas tenían que pasar necesariamente por galerías para acceder a ser exhibidos en un museo.
Es la posibilidad de quebrar este esquema predeterminado revolucionando el medio, invitando a los artistas emergentes a saltarse un paso, a llevar sus proyectos directamente a la sala de un museo.
Siete son las salas que posee el segundo piso del Museo de la Solidaridad por ende, el primer criterio del jurado para la selección de los proyectos ganadores para la exposición FISURA, consistió en evaluar propuestas de obra pensadas especialmente para el espacio.
El jurado compuesto por: Isidora Correa, Juan Céspedes y Cristián Yovane, contempló la capacidad de los artistas para apropiarse de cada una de las salas en la proyección de sus propuestas. La convocatoria se efectuó vía redes sociales e internet y la respuesta fue mucho más exitosa de lo que imaginamos.
Los ganadores fueron siete proyectos de obra que se hicieron cargo tanto de las características físico – espaciales del museo como de las contextuales, y donde encontramos diversidad de temáticas y de medios, como fotografía, instalación, dibujo, acuarela, video, objeto, escultura y performance.
Obras seleccionadas:
Andrés Lima se vale del paisaje urbano y la contingencia en cuanto a las políticas de emergencia provisorias, para proponer por medio del dibujo un mural modular.
Constanza Mena profundiza en la apropiación del paisaje a través del viaje y su puesta en escena por medio del archivo, generando una instalación que incorpora el documental y las prácticas museográficas de clasificación y despliegue.
Víctor Muñoz propone una video instalación interactiva que indaga sobre las nuevas tecnologías de la información, y su visibilidad por medio del espectáculo y la vigilancia.
Catalina Olivares aborda problemas sociales de marginalidad a través de una instalación lumínica por medio de tecnología LED.
Benjamín Ossa expande las características espaciales de la sala en una instalación de espejos, utilizando las características lumínicas propias del espacio, busca producir mezclas cromáticas que intervienen el cielo y los muros.
Felipe Quezada propone una utopía social, comunitaria en donde se replantea la relación con la naturaleza por medio de la integración y convergencia de una diversidad de artistas y medios.
Javier Toro indaga en las relaciones entre percepción y mecanismos sensoriales, instalando un dispositivo que integra el espacio exterior y las fuentes lumínicas naturales con el interior del espacio arquitectónico.

